Me da igual que mi destino esté pre-escrito, siempre puedo
buscar un final alternativo. Al fin y al cabo, todo es relativo, el tiempo pasa
y nos hacemos viejos viendo pasar trenes sólo de ida desde nuestra propia
estación. El mundo cambia a una velocidad que nos va superando, sin embargo, uno
tiene menos miedo y menos prisa porque finalmente acaba encontrando su lugar
ideal. Divagando entre la monotonía del día a día, al final llega ese algo que
tira todos tus esquemas abajo, cada día acaba siendo uno distinto, alejado de
todo lo que anteriormente habías visto, llámalo como lo quieras llamar. Entre
tus crudos pensamientos surge esa chispa que hace que la monotonía pase a la variedad,
buscando en cada día un nuevo misterio que resolver, buscando en cada minuto la
sorpresa que te haga feliz, buscando en cada segundo aquello que te haga
sonreír. Por último, recuerda, que, no importan los kilómetros que nos separan
si existe una próxima vez.
ADVERTENCIA
Vidas en metamorfosis by María Mena García, Laura Plaza Rodríguez, Alejandro Ramírez Arroyo, Ana Rodríguez Suárez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en vidasenmetamorfosis.blogspot.com.es.
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viernes, 24 de abril de 2015
lunes, 8 de diciembre de 2014
17 de Diciembre
17 de Diciembre, último mes del año, aquí estoy, teniendo
pendientes los propósitos que hace 11 meses me marqué. Parece que la entrada de
este año hubiese sido prácticamente hace un par de semanas, aunque entre este
espacio de tiempo hayan ocurrido cientos de cosas y me hayan modelado como
persona, haciéndome diferente de aquel que algún día fui. Todo suena muy
bonito. ¿No? Es lo que tiene la palabra, pero no más lejos de la realidad,
menudo año de mierda. Triste dosis de realismo que me hace pensar quién soy, y
quién quiero ser. Seguramente me encuentre en el mismo sitio donde me situaba
hace un año, pensándolo de esta manera, encuentro un aspecto bastante negativo,
he perdido un año. Sin embargo, no todo debe de ser tan malo, existe gente
feliz que encuentra el lado positivo de la vida, el lado positiva de las cosas.
¡Voy a hacerlo yo! Al fin y al cabo, he conocido a grandes personas, he forjado
amistades que se quedaron a medias, he hecho cosas que nadie más ha podido
hacer, y lo más importante, he aprendido a no hacer lo que la gente espera de
mí, sino aquello que me haga feliz. Pensándolo bien, quizás no haya sido tan
mal año, dejémoslo en un año “extraño”. Aun así, no me libro de reprocharme que
no haya cumplido mis principales objetivos, aun habiendo conseguidos otros
tantos de rebote, pero bueno, el paso de los años nos va haciendo más sabios, y
aunque mi cabeza me diga que el 2015 será igual, mi corazón me indica que
cambiará, que el paso de los días conseguirá sacar mi mejor versión y que lo de
un día no fue, por fin lo será…
.
sábado, 20 de septiembre de 2014
Conformismo múltiple
Otro día, la misma mierda. Aquello fue lo primero que pensé
al despertar, como de costumbre, otro día más, otras 24 horas de monotonía,
despertar, comer, estudiar, comer, estudiar, dormir. Sí, esa era mi vida,
buscaba un cambio, pero ese cambio no aparecía y mi conformismo superaba
notablemente a mis ganas de que algo fuese diferente. Cabe destacar el hecho de
que me levanté con el pie izquierdo, pero mi vida se encontraba en un punto en
el que las supersticiones ya no tenían cabida, básicamente, a veces pienso que
me da igual todo, aunque no se hasta que punto esta afirmación es cierta. Bajé
las escaleras medio dormido, con la cabeza en otro lado y los ojos
prácticamente cerrados, más debido a la tristeza que al sueño que tenía. Me
preparé mi café mañanero y me senté frente a aquella caja cuadrada que algunos
llaman televisión, la encendí y comencé a observar las desgracias que afectaban
a todo el mundo, mi atención duró apenas un par de minutos, hasta que mi cabeza
volvió a perderse en la nada y las imágenes se convirtieron en borrosas
visiones, las voces en ruido…
Me levanté y apagué aquel maldito aparato, o me cuentan penas, o me dicen mentiras, pensé. Apenas me quedaban unos minutos para tener que marchar y decidí tener mi momento de relax, lo necesitaba, puse aquella música que tanto me gustaba y me perdí entre aquellas palabras que inundaban mis oídos. Finalmente, salí por aquella puerta y balbuceé por segunda vez aquella cita con la que había despertado, otro día, la misma mierda, mientras tanto, aquella música seguía sonando y decía algo así como,
“En la vida hermano hay mucho más que dinero, trabajo y lágrimas, no todo va tan mal porque a veces las cosas más grandes son las más pequeñas, así que disfruta el momento sin pedir explicación, aprovecha el tiempo que el mañana puede ser peor, conserva la experiencia y no te dejes engañar, porque la verdad es que no todo va tan mal”.
Me levanté y apagué aquel maldito aparato, o me cuentan penas, o me dicen mentiras, pensé. Apenas me quedaban unos minutos para tener que marchar y decidí tener mi momento de relax, lo necesitaba, puse aquella música que tanto me gustaba y me perdí entre aquellas palabras que inundaban mis oídos. Finalmente, salí por aquella puerta y balbuceé por segunda vez aquella cita con la que había despertado, otro día, la misma mierda, mientras tanto, aquella música seguía sonando y decía algo así como,
“En la vida hermano hay mucho más que dinero, trabajo y lágrimas, no todo va tan mal porque a veces las cosas más grandes son las más pequeñas, así que disfruta el momento sin pedir explicación, aprovecha el tiempo que el mañana puede ser peor, conserva la experiencia y no te dejes engañar, porque la verdad es que no todo va tan mal”.
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