jueves, 31 de julio de 2014

Sobran palabras

Hay quien dice que ojos que no ven, corazón que no siente,
otros, en cambio, sólo se acuerdan de sentir cuando dejan de ver.

El tribunal apreció cierta rigidez en su mirada. Repetía una y otra vez que no era culpable, que la amaba, que por ella hubiera dado su vida, que sólo fue un accidente, que ya tenía bastante castigo con haberla perdido y un sin fin de retahílas que el juez escuchó medio adormilado. Y cuando al fin dictó sentencia, apresaron al joven que no tenía una lágrima más que derramar. Porque qué más le daba al juez lo que dijera si, de lo ocurrido, sólo había dos testigos y uno ya no estaba.

martes, 29 de julio de 2014

Alma

Me sabe a poco. Me sabe a poco esconderme en un rincón buceando entre las olas de las letras. Me sabe a poco que un olvido temporal se cierna sobre mí. Me sabe a poco pensar ordenadamente y no en un caos embellecedor que hace brotar todo lo incierto en ese momento preciso.


Es alma de literatura, de musicalidad y de poemas la que me libera, pero ¿qué es alma? Vuelven los sentimientos desbordados, vuelve el caos, vuelve la calma de saber que no me he perdido. Y es aquí donde empiezo a plasmar y a descubrirme. Alma, alma, alma


sábado, 26 de julio de 2014

Nunca he temido a la oscuridad, su presencia siempre me hizo compañía. Era como esa trémula segunda piel, ese segundo nombre que modelaba mi esencia. Me encontraba prácticamente solo, el frío de aquel lugar era lo único que hacía percatarme de que seguía con vida... 
Estaba agachado, con las rodillas cogidas y dejado caer sobre el áspero tronco de un árbol. Cerré los ojos. -Se acabó- dije intentando abandonar mi piel. Apreté mi puño; otro intento exasperado de cambiarlo todo, de seguir adelante.
Y fue entonces cuando caí en consciencia, ¿por qué habría de seguir aceptando cada norma, cada maldita moda que controlaba todo a mi alrededor? En ese momento me di un tiempo para pensar, tras unos segundos de silencio me pregunté: ¿realmente lo que hago en mi día a día es lo correcto? Los días pasan delante de mis ojos y he aprendido del tiempo que cada vez quedan menos opciones, que en cada cana muere una oportunidad y que el mundo cambia a una velocidad que nos va superando.
Sacudí la cabeza intentando que se disiparan todos aquellos pensamientos y me levanté lentamente; era mi momento, mi ahora o nunca, el comienzo de mi nuevo yo. Sonreí en la oscuridad, aquella que había sido mi eterna compañera se convertiría en mi escudo. Entonces, decidí caminar, me encontraba dispuesto a cambiar mi mundo, a hacer todo aquello que hasta ahora me había dado miedo a realizar por aquel "¿qué dirán los demás?". Y ya no quise huir, abandonar mi piel, el mundo era mío así, aquí y ahora.
Parpadeé un par de veces, esa forma de cambiar mi mundo la tenía yo y empezaría por ver de otra manera, cambiar mi perspectiva y encontrar aquello que me hiciese realmente feliz.
Así que ahora sí que comienza la verdadera metamorfosis de mi vida.
Los cuatro puntos cardinales de Vidas en metamorfosis

jueves, 24 de julio de 2014

Cuatro puntos cardinales

"La palabra es mitad de quien la escribe, mitad de quien la escucha" decía Michel de Montaigne.
En este caso, esa primera mitad se halla dividida en cuatro. Cuatro somos las personas que damos vida a ese cadáver exquisito. 
Somos los cuatro puntos de apoyo, los cuatro puntos cardinales... Los cuatro ejes que consiguen que las palabras tomen vida, que se levanten por sí solas y monten sus propias historias. Palabras que desean ser oídas, que se escuchen. 
"En realidad, ¿qué es un libro? Simples letras alineadas siguiendo un cierto orden sobre el papel. Poner un punto y final a un relato no basta para hacerlo existir. En casa tengo guardados los principios de algunos manuscritos que nunca han sido publicados, pero para mí son historias muertas porque nadie las ha leído nunca. Un libro sólo toma cuerpo cuando es leído." Decía Guillaume Musso y por eso queremos despertar esas historias, que tomen cuerpo con esa mitad que les falta, dando sentido a ese pacto de generosidad entre lector y escritor y haciendo que tomen vida propia todas esas historias condenadas, de otro modo, a una muerte en el silencio.
Por eso, empezamos con un "gracias por darnos vida"
Los cuatro puntos cardinales de Vidas en metamorfosis.